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Si alguna vez te has encontrado un gato bebé en la calle, entenderás el nerviosismo que se puede llegar a sentir a pesar de querer ayudarlo. Un ser tan pequeño y frágil necesita de cuidados especiales y el temor de hacerle daño en lugar de ayudarlo es inevitable. En el siguiente artículo te explicaremos algunos de los pasos que puedes seguir en caso te cruces con un gatito al que podrías ayudar y salvar.

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En principio, si te encuentras una camada o un gato bebé en la calle; tienes que cerciorarte de que la madre no esté cerca. Muchas veces las gatas se alejan un poco para buscar comida para sus cachorros y aunque parezca que no están cerca, están muy pendientes de sus crías. Alejar a un cachorro de su madre puede causar graves daños en la madre y problemas de salud o comportamiento en los bebés. En caso de que veas que la madre no está cerca, puedes proceder a acercarte a él o ellos. Lo primero que debes controlar en un gatito bebé es su temperatura corporal. Al ser tan pequeños, todavía no pueden regularla y necesitan de constante cuidado y atención para mantener la temperatura adecuada. Si sientes que el gatito está muy frío, abrígalo con tu ropa y llévalo a una veterinaria inmediatamente. Nuestra temperatura corporal es suficiente para mantenerlos a salvo hasta que puedas llegar a una veterinaria que pueda comprobar su estado de salud.

Hay que tener en cuenta que los gatitos deberían beber leche materna hasta al menos 3 semanas de nacidos, por lo que los siguientes pasos serán muy importantes en caso decidas cuidarlo. Siempre mantenlo caliente y en un lugar suficientemente cálido. Una técnica que se suele usar para mantener su temperatura regulada es poner botellas de agua relativamente calientes rodeadas de toallas para evitar hacerle daño al cachorro. De esta manera vamos a poder simular el calor corporal de la madre. Con respecto a su alimentación, debemos darle de tomar el biberón de 3 a 4 horas. Nunca debemos usar leche de vaca o algún otro tipo de leche que no sea leche materna de gata. En veterinarias o tiendas especializadas puedes encontrar este tipo de leche a la venta. En caso necesites comprarla, puedes venir a Gatuario y estaremos gustosos de ayudarte. Cuando vayas a darle la leche al bebé, tienes que asegurarte que esté a temperatura corporal, como si saliera de la madre, de lo contrario el gatito no la tomará. Asegúrate que el hueco de la tetina del biberón no sea muy pequeño, que la leche llegue por completo al pico para evitar que el bebé trague aire y coloca al gatito como si estuviera apoyado en el vientre de su madre, de forma diagonal al biberón.

Encontrarse un gatito es darle una nueva oportunidad a un ser que probablemente haya estado destinado a morir abandonado, así que si te ocurre, ¡Siéntete muy afortunado!

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