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Cientos de animales viven en las calles de nuestro país. Lamentablemente, la cultura de la esterilización como método de prevención de la sobrepoblación animal no se ha propagado de la manera deseada en nuestro país. A diario, miles de gatas dan a luz a cachorros que tienen como destino vivir en las calles y continuar con esta cadena de sufrimiento, o lamentablemente, fallecer. Es por esta misma razón que fomentamos la esterilización como método de prevención y por la que queremos estés preparado(a) para cuidar de un cachorro neonato sin madre, en caso sea necesario.

Si tienes la suerte de encontrar a un gato recién nacido o muy pequeño en la calle, lo primero que debes hacer es controlar su temperatura. Si lo sientes muy frio, cúbrelo con tu ropa y llévalo inmediatamente a una veterinaria para que realicen los tratamientos adecuados. Recuerda que a esa edad, los cachorros deberían estar todo el tiempo con su madre, ya que no pueden regular su temperatura por sí mismos. Puedes usar botellas con agua caliente envueltas en una toalla o una prenda para brindarles calor dentro de su transportín, siempre con cuidado de no hacerle daño con una temperatura muy elevada.

Los bebés deben tomar leche cada 3 o 4 horas. Es muy importante que la leche que le des sea leche materna de gata, puedes adquirirla en muchas veterinarias hoy en día; y que esté a una temperatura corporal, como si estuviera saliendo de su madre. La posición en la que le des la leche al bebé también es muy importante, ya que el gatito debe sentir que está alimentándose directamente de su madre. Al comenzar a darle la leche, debes colocar al bebé de forma diagonal al biberón, como si estuviera apoyado en el vientre de su madre. Notarás que apenas comience a beber, querrá amasar con sus patas delanteras. Puedes colocar tu mano para que sientas esa conexión que sienten las madres con sus crías. Esta acción es realizada para facilitar la salida de la leche y perdurará hasta mucho tiempo después de haber superado la etapa de cachorro.

En el caso de los bebés, es necesario de estimulación para que hagan sus necesidades. Las madres suelen lamerlos o masajearles la pancita, el ano y genitales. En nuestro caso, podemos usar una toalla o trapito húmedo a temperatura templada hasta que el bebé comience a orinar o defecar. Si deseas, puedes realizar esta acción encima de su bandeja de arena, para que poco a poco el cachorro comience a relacionar las deposiciones con la caja de arena. Se recomienda realizar los masajes aproximadamente media hora después de haberles dado el biberón. Si ves que tu cachorro no orina o defeca en 24 – 48 horas, debes llevarlo de inmediato al veterinario.

Recuerda que en todo este proceso es sumamente importante que consultes a tu veterinario para que te brinde más datos sobre cómo criar a tu bebé de la forma adecuada. La crianza de un cachorro es una forma hermosa de crear un lazo especial con tu compañero, y que sin duda alguna recordará por toda su vida.

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